firma jauja

Cada vez hay más personas que deciden dar el paso y empezar a cuidar su alimentación. Para ellos siempre tengo un consejo: no estresarse.

Siempre he dicho que todo el mundo sabe qué es beneficioso o perjudicial para la salud. No hay demasiados secretos. De hecho, nuestros abuelos tenían la receta perfecta para gastar una salud de hierro: un huerto propio, corral y cereales a granel. Pero es cierto que ahora la vida ha cambiado mucho y gracias a la globalización conocemos alimentos saludables que van más allá de nuestra dieta mediterránea.

Un ejemplo es la llegada de productos como las semillas de chía, la quinoa, el mijo o la maca. No son alimentos de nuestra cultura pero está suficientemente demostrado que suponen un plus para nuestro organismo, así que no queda otra que darles la bienvenida y dejarles un bonito hueco en la despensa.

Ahora bien, vayamos por partes. Considero que no es bueno bombardearse a información ya que, con esto, no consigues nada más que un estrés que la mayoría de veces no se sabe gestionar. ¿Consecuencia? Se sigue un camino que está lejos de lo que se establece hoy en día como alimentación saludable.

Así que hoy os traigo una serie de consejos para hacer más liviano vuestro proceso y conseguir que un cambio de hábitos sea una experiencia maravillosa y no una pesadilla.

1.- Céntrate en añadir alimentos beneficiosos y no en eliminar los menos recomendables. Si realmente estás dispuesto a darle un giro de 180º a tu plato de comida, no te agobies pensando en cuántas cosas tienes que eliminar. Mejor concentra tu energía en todas las buenas que tienes por añadir y al final serás tu mismo quien decidirá por inercia qué debe formar parte de tu plato o no.

2.- Dale tiempo a tu paladar. Como he dicho anteriormente, muchos de los ‘nuevos’ alimentos que hoy en día tenemos a nuestro alcance han llegado de forma reciente a nuestro mercado, por lo que no estamos acostumbrados a su sabor. No descartes opciones antes de tiempo, prueba más recetas y mantente abierto a conocer nuevas texturas y sabores que, sin duda, conquistarán a tu paladar.

3.- Escucha tu propio cuerpo. A menudo nos encontramos mal y no sabemos bien por qué. Además de aprender a comer saludable, también deberíamos aprender a escuchar a nuestro cuerpo. Cuando inicies el cambio escucha a tu estómago e intestinos, ellos te darán señales que te permitirán saber qué alimentos te sientan bien y cuáles no.

4.- DISFRUTA. No me cabe duda de que si sigues estos pasos y no te estresas, tu vida dará un vuelco que te hará disfrutar al máximo de tu nuevo bienestar. Te sentirás lleno de energía, te encantará probar alimentos nuevos y disfrutarás con cada nueva cucharada de vida.

Recuerda: no estrés, abre tu mente y déjate llevar. ¡A por el cambio!

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