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El hogar podría definirse como un cachito de universo propio donde refugiarse y ser uno mismo. Como parte de nosotros, aunque sea a nivel material, transmite mucho sobre nuestro estilo de vida. No me refiero a cúan grande sea o a su valor económico, ya que son variables que nos vienen impostadas de antemano. Más bien se trata de la energía que desprende una casa y, sobre todo, si se puede apreciar un cierto orden en ella.

Tal vez no sea casualidad que la mayoría de adolescentes tengan su habitación patas arriba, con la ropa desperdigada por encima de la cama y los restos de la cena como parte de la decoración. El aspecto de su espacio denota el paso por una etapa llena de cambios, inseguridades y un descontrol hormonal importante. Por lo tanto, se podría establecer una relación entre su estado emocional y el orden de su habitación.

Con el paso de los años, muchos adultos siguen dejando entrever su situación personal a través de su hogar. Evidentemente no es un análisis fiable al 100%, como todo lo que tiene que ver con la mente humana, pero puede servirnos de referente en la mayoría de casos. Pero no os explico todo esto para que os limitéis a utilizar de manera pasiva este método, ni mucho menos. Os animo a invertir la teoría para mejorar vuestra salud emocional.

De la misma manera que os expliqué en un post anterior que nos equivocamos al esperar a estar felices para sonreír cuando el simple hecho de hacerlo de manera forzada hace que nuestro cuerpo libere endorfinas que mejoran automáticamente nuestro estado de ánimo. Bien, pues en este caso sucede exactamente lo mismo, ya que a veces un cambio externo nos da el empuje necesario para interiorizarlo. En esta ocasión, el lema sería: ordena tu casa para ordenar tu mente.

Y si queremos ir todavía más allá, podemos poner en práctica las propuestas del conocido Feng Shui con el objetivo de equilibrar y canalizar las energías del universo. En este sentido, es muy interesante el apunte sobre la acumulación de trastos viejos e inútiles en casa que acaban por cargar de negatividad todo nuestro espacio. Así que poneos manos a la obra hasta lograr que en casa se respire la misma armonía que deseáis tener en vuestra vida.

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