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Comerse la cabeza por intentar llevar un estilo de vida saludable no siempre tiene que tener una connotación negativa, de estrés o de omisión. Y así lo demuestra Marta Vergés, miembro de Kalegria (www.kalegria.es), quien después de unos años en los que sentarse delante de un plato se convirtió en un dilema, ahora se encarga de alegrar la vida y el paladar a través de sus super nutritivos tarros. La alegría, sin duda, es nuestra por poderla entrevistar. ¡A disfrutar!

  • ¿Te has comido mucho el ‘tarro’ por la comida?

Sí muchísimo… hasta el punto en que cuando era adolescente pasé por un transtorno alimentario. Allí empezó mi búsqueda hacia el conocimiento, la recuperación de la felicidad. La reconciliación con los alimentos y conseguir dejarme de comer tanto el tarro. Por eso ahora mi lema es ser feliz por encima de ser perfecta.

  • ¿Cuál es tu filosofía a la hora de alimentarte?

En primer lugar alimentarme de alimentos de verdad y huir de los productos procesados industrialmente. En segundo lugar que la base piramidal de mi alimentación esta compuesta por vegetales y alimentos de origen vegetal (cereales, legumbres, frutos secos y semillas). Tercero que una parte importante de estos vegetales sean crudos para mantener al máximo las vitaminas y enzimas. Estos son mis grandes pilares, a partir de aquí sigo una alimentación intuitiva y no me paro a contar ni calorías ni nutrientes. Y por supuesto como no soy perfecta y la vida te pone en muchas situaciones y escenarios diferentes… dejo espacio a la flexibilidad.

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  • Muchas personas creen que obviar alimentos como los procesados es un reto demasiado difícil para seguir llevando el ritmo de vida actual. ¿Qué les dirías?

Que les entiendo, porque en un momento de mi vida también yo misma lo pensaba. Tardas menos en prepararte una manzana que en calentarte una compota envasada. Quiero decir que sin querer vamos cayendo en hábitos y nos olvidamos que ciertos alimentos en su estado puro se preparan más rápido que los alimentos envasados. Esto sumado a que desconfiamos de los alimentos de verdad porque los envasados están enriquecidos cumplirá mejor su función. Y es todo lo contrario, no acostumbramos a leer la letra pequeña de las etiquetas y caemos de cuatro patas en las estrategias marketinianas.

Hemos llegado a un punto en que ahorrar tiempo nos sirve para llenarlo de más responsabilidades pero se nos olvida llenarlo de acciones importantes para nuestra salud y si no cuidamos nuestro cuerpo… ¿dónde vamos a vivir? En algún momento tenemos que parar y cuidarnos.

  • Sólo en un tarro, ¿caben todos los nutrientes que necesitamos en una comida?

En los tarros que yo propongo, ¡sí! Porque es comida de verdad. Los nutrientes que necesitamos durante el día tienen que complementarse con el desayuno, la merienda y la cena. Además están combinados nutricionalmente para hacer una fácil digestión y sentirnos con más energía (ya que la digestión es una de las funciones de nuestro organismo que requiere mayor energía).

  • ¿Cómo se ocurrió la idea de hacer un libro con recetas tan originales?

Descubrí los tarros Mason Jar en USA. Me parecieron una idea genial para transportar la comida. Siempre me ha interesado especialmente la hora del almuerzo cuando trabajamos y comemos fuera de casa. Ya que es uno de los frenos con que se encuentran las personas para mantener una alimentación saludable. Así que hice el link entre las dos cosas y apareció la idea de reflejarlo en un libro.

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  • ¿Las has probado todas?

Todas, toditas, jajaja… Muchas de ellas son recetas que he descubierto viajando y practicado en mis talleres… sólo hacía falta meterlas por capas de colores en un tarro.

  • ¿Cuál es tu preferida o aquella que no puedes dejar de preparar?

Tengo 3: la High Power de quinoa y pesto; la Tarro Thai que es picantita y cuando tengo ganas de dulce la Mousse de Cacao y Naranja.

  • Parece que cada vez hay más consciencia a la hora de tener un estilo de vida más saludable. ¿Qué crees que queda por hacer?

Queda mucho por hacer, estamos solamente en el principio. Por ejemplo en temas de alimentación falta normalizar una alimentación más saludable de tal forma que todo el mundo en cualquier espacio que se mueva… pueda tener esta opción. Cada vez hay más restaurantes y tiendas, pero falta normalizarlo en las escuelas, en muchos lugares públicos como aeropuertos, hospitales, ferias y congresos, etc… a veces no tenemos más opción que consumir comida basura a no ser que llevemos siempre nuestra despensa a cuestas.Y faltan políticas que favorezcan la soberanía alimentaria. Pero es obvio que hay una corriente y una tendencia social hacia esta dirección. A todos nos gusta sentirnos mejor y estar más sanos.

  • ¿Gluten sí o no?

    El conflicto del gluten está en que hemos abusado de él porque la industria alimentaria lo ha utilizado en todo tipo de productos. En los últimos años por ser un alimento de gran consumo, se ha degenerado muchísimo y ha empezado a producir alteraciones en nuestro sistema digestivo. Yo soy de esas personas que ha dejado de tomarlo porque tengo intolerancia pero diría que si tomas harinas artesanales de buena calidad, no abusas de ellas, te sientan bien y sabes seguro que no tienes ninguna intolerancia o alergia está en tus manos decidir la dosis que te sienta bien.

  • ¿Y lácteos?

    Los lácteos los desaconsejo. No solo son pesados para el organismo por su lactosa sino que la caseína, uno de sus aminoácidos, produce mucha mucosidad a nuestro cuerpo. El hecho de que nos aporta calcio se ha sobre estimado. Hay alimentos mucho más ricos en calcio y más limpios para nuestro organismo. Por ejemplo el sésamo y las hojas verdes. Algunas investigaciones realizadas en Harvard ya han dado la voz de alarma en cuanto a los lácteos.

Fotos: Efe Estilo

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