firma jauja

Por suerte el hábito de lavarse los dientes es ya una rutina en la mayoría de hogares. Tener una buena higiene bucal es esencial para evitar el mal aliento, la formación de sarro y, principalmente, para tener tu boca sana. Pero a menudo nos olvidamos de un elemento que también forma parte de dicha limpieza bucal y que es igual de importante que los dientes: la lengua. ¿Cuántos de vosotros os limpiáis la lengua en cada cepillado? Bueno, mejor dicho: ¿Quién tiene un limpiador de lengua específico?

En la lengua residen millones de bacterias. De hecho, estudios certifican que en un beso de apenas 10 segundos intervienen hasta 80 millones de bacterias. ¿Mejor que nos la lavemos adecuadamente, verdad?

Pero más allá de adquirir una rutina después de cada comida, hay un momento del día que es esencial para el lavado de tu lengua y que no deberías saltarte por mucha prisa que tengas. Antes de desayunar.

El cuerpo filtra todas sus toxinas durante la noche y parte de su expulsión se produce en la lengua. Además, al no haber intercambio de saliva ni tragar durante las horas nocturnas, las bacterias se estancan creando un verdadero campo de microbios.

¿Qué pasa si desayunas sin limpiarte la lengua? Pues que todas esas toxinas te las tragas siendo nocivas para tu salud. Así pues, aunque a veces cueste o se te olvide, trata de limpiarte siempre la lengua antes de desayunar. Le estarás haciendo un favor a tu cuerpo y además sentirás una sensación de frescor única para empezar el día con un saludable desayuno a base de, por ejemplo, un zumo verde.

En la actualidad hay supermercados que ya venden limpiadores de lengua. En mi caso, compré uno de la marca Halita en la farmacia por un precio no superior a 7 euros. Aunque también hay de más baratos y por norma rondan los 3 y 5 euros.

¿Cómo utilizar el limpiador?

El uso del limpiador es muy sencillo, eso sí, debes de tener cuidado y no presionar demasiado para no hacerte heridas que podrían acabar en una infección.

limpiador lengua

Se trata de colocar el limpiador (por la parte que rasca) lo más atrás de la lengua posible y suavemente arrastrar hacia adelante. Verás que se queda toda la suciedad impregnada en el aparato. Repetir hasta que esté limpia. Así de sencillo, fácil y necesario.

Recordad que no tiene ningún sentido cuidarse por dentro si no lo hacemos por fuera. ¡Feliz semana amig@s!

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