Begoña Ruiz

Volar ya no es solo cosa de superhéroes. Cualquiera puede experimentarlo. Entra en un túnel del viento, despega los pies del suelo y déjate llevar. No es ciencia ficción. Es solo un sistema formado por 4 turbinas de alta potencia que generan un flujo continuo de aire vertical regulable que permite que desafíes a la gravedad y vueles.

El primer túnel del viento nació en 1871 vinculado el estudio aerodinámico, con el objetivo de probar nuevos elementos antes de colocarlos en los aviones. Sin embargo, sus posibilidades han hecho que esta tecnología también se utilice ahora para el entrenamiento de los paracaidistas y para uso recreativo.

Si te atreves a probarlo, verás como muchos instructores de vuelo o paracaidistas hacen maravillas en el interior. Un espectáculo. Figuras, acrobacias, volteretas, giros… movimientos que cuando lo pruebes por primera vez creerás que son imposibles.

El túnel del viento suele ser para algunos una pequeña prueba antes de tirarse de un avión. Se trata de experimentar qué se siente al volar y al tirarse en caída libre, pero sin correr riesgos. Con esta intención, nosotros nos trasladamos hasta Empuriabrava (Girona). Allí, en un polígono, se ubica Windoor Real Fly , el primer túnel del viento para uso recreativo que abrió en España. Hoy ya no es el único, hace poco que Madrid cuenta con un espacio así y la misma compañía Windoor Real Fly ejecuta las obras de un nuevo túnel en el Estadio de fútbol del RCD Espanyol, en Cornellà (Barcelona).

Al llegar a las instalaciones de Empuriabrava, nos dan hora e instructor. Junto a un grupo nos llevan a una sala y nos explican cómo debemos colocarnos para volar y las medidas de seguridad que debemos tener en cuenta. Tras la charla, nos vestimos con un mono especial y nos ponemos casco, gafas y tapones para los oídos.

En fila, uno a uno vamos entrando en el túnel. De la mano del instructor luchas contra el viento que es muy fuerte e intentas mantenerte en el aire. Poco a poco experimentas la sensación de volar. El túnel es transparente y está ubicado en el centro del windbar (la cafetería) por lo que ahora somos el espectáculo para los que tranquilamente se toman un café o una copa.

Los paquetes de principiantes suelen incluir dos vuelos de 1 minuto cada uno y, en el segundo, el instructor nos propone hacer un twister (una acrobacia en la que te hace volar en círculos muy rápidos hacia el interior del túnel). Este extra cuesta 5 euros, pero una vez que realizas la actividad es del todo recomendable ya que la sensación es única. El instructor despega también los pies del suelo y ambos volamos varios metros hacia arriba, donde el túnel no se ve.

Tras la actividad y la descarga de adrenalina, visitar el windbar para reponer fuerzas es una buena opción. Arroz con verduras o pollo son algunas de variedades que se pueden encontrar en el menú que contiene platos sanos y a un precio bastante razonable. Unos manjares que puedes degustar mientras ves volar a otros principiantes como tú o a expertos que te dejan con la boca abierta.

Aunque volar no es barato y es adictivo, merece la pena probarlo. Precios por internet en Windoor Real Fly (Empuriabrava):

2 vuelos de 1 minuto: 48 euros

2 vuelos de 2 minutos: 85 euros

ATRÉVETE Y… ¡ECHA A VOLAR!

 

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