firma jauja

Sentirte presionado a la hora de comer creo que es el peor método para disfrutar con tu alimentación. Sea cual sea tu elección a la hora de sentarte delante de la mesa, el estrés debería estar excluido. A la mayoría de personas el hecho de pensar que deberían tomar, como mínimo, cinco piezas de fruta y verdura al día les estresa. Y yo me pregunto, ¿Generaría la misma inquietud la propuesta de tomar cinco carbohidratos, bollos o dulces al día?

En todo caso, lo primero que debemos hacer para incrementar el número de frutas y verduras en nuestra dieta diaria es concienciarnos de los beneficios que nos aportará. Cuando interiorizas que aquello que te tomas está destinado a mejorar tu bienestar y fortalecer tu salud, todo es más fácil.

En segundo lugar, para hacer más liviana la ingesta de vegetales y frutas lo mejor es adquirir pautas que nos lo hagan más fácil. Una de ellas: los zumos verdes.

El primer consejo que os doy es que no los rechacéis antes de tiempo. El color no es el más atractivo de todos (tampoco es el peor) y los ingredientes, por separado, nos parecen poco apetitosos en ayunas. Pero de verdad, antes de juzgar deberíais probar.

Las recetas más comunes de zumos verdes están sumamente estudiadas y la naturaleza es tan sabia que al mezclar los diferentes ingredientes, además de nutrirnos de forma extraordinaria, nos deleitan con sabores que hacen las mil y una delicias en el paladar.

Os pongo un ejemplo de tres zumos verdes fáciles de hacer y sabrosos para empezar el día con energía:

Zumo 1 (ideal para recargar pilas):

  • una manzana
  • espinacas
  • medio pepino
  • 4 ramitas de perejil
  • jengibre
  • apio

Zumo 2 (especial para eliminar la celulitis):

  • piña
  • espinacas
  • medio pepino
  • una manzana

Zumo 3 (perfecto para alejar los resfriados):

  • 2 naranjas o pomelos
  • dos zanahorias
  • cuatro hojas de menta
  • medio pepino
  • jengibre
  • polen de abeja

foto zumo

 

Estas tres variedades son las que más suelo hacer cada mañana antes de desayunar. Las tres recetas están extraídas del libro Zumos Verdes (Carla Zaplana), pero cuando te vas habituando a tomarlos eres tu misma la que decide si quieres más o menos cantidad de algún ingrediente para finalizar con un zumo hecho a medida que te abre el apetito y te llena de vitalidad de buena mañana.

Con esta fantástica bebida, ya habréis tomado, al menos, tres piezas de fruta y verdura al día. Las dos que quedan son de fácil incorporación. Por ejemplo, prepararte una ensalada para acompañar la comida del mediodía suele ser una ocasión genial para integrar vegetales. También las meriendas en las que puedes saciar ese hambre de media tarde con una pieza de fruta. Para acabar, una crema de verduras en la cena y ya tienes la dosis de vegetales diaria necesaria para seguir una dieta equilibrada.

Espero que estos ejemplos os hayan sido útiles y que los podáis incluir desde ya en vuestra rutina. No es tan difícil como parece y menos cuando descubres que lo único que recibes son beneficios. Animaros y cread vuestras propias recetas. ¡Salud!

(Para la realización de los zumos verdes se puede utilizar batidora potente, licuadora o, en el mejor de los casos, un extractor de zumos)

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